jueves, 26 de enero de 2017
Bolivia cae 14 puestos en el índice internacional de corrupción
Bolivia cayó 14 puestos en el índice internacional de corrupción, uno de los descensos más fuertes del ranking 2017, y se ubica ahora en el puesto 113 del mundo, de 176 países analizados. Estaba en el lugar 99 en el índice del año pasado.
Según el ranking anual de Transparencia Internacional divulgado este miércoles, Bolivia es el cuarto país peor calificado de Sudamérica, detrás de Venezuela, Ecuador y Paraguay.
En América Latina, Bolivia ocupa el puesto 11 de 18 naciones estudiadas. Los tres mejores de la región son, como es usual, Uruguay, Chile y Costa Rica, que ostentan los puestos 21, 24 y 41, respectivamente.
El ranking muestra un empeoramiento general de los resultados de los países latinoamericanos, lo que ratifica que la corrupción es una lacra difícil de erradicar y combatir. Transparencia Internacional realiza encuestas de opinión pública, consultas a empresarios y recibe análisis de organismos internacionales para construir su ranking.
Ministra Prado trabajó para Usaid, según nota institucional de Fonplata
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| Mariana Prado Noya |
El currículum distribuido por el Gobierno no menciona este dato, que está contenido en el sitio de Fonplata.
Los demás datos coinciden entre ambas hojas de vida, como que fue directora de relaciones institucionales de Fonplata, jefa de gabinete de la Vicepresidencia, asesora estadista en el área de hidrocarburos y energía también de la Vicepresidencia, presidenta del directorio de Boliviana de Aviación (BOA), asesora del despacho del Ministerio de Obras Públicas, coordinadora en Bolivia de Terre des Hommes Suisse y consultora en gestión constructiva de conflictos en el Ministerio de Trabajo, en convenio con la cooperación alemana.
El gobierno del presidente Evo Morales expulsó a USAID de Bolivia en el año 2013, tras acusarla de injerencia en asuntos internos.
Los voceros del Ejecutivo son particularmente críticos con analistas independientes a los que señalan por haber hecho consultorías para la agencia estadounidense.
Este medio pidió al Ministerio de Planificación una ampliación de la información, la que aún no llegó.
domingo, 22 de enero de 2017
5 ministros de Bolivia involucrados en ilícitos
En las ruinas de Tiwanaku , los amautas (sabios) invitan a Luis Arce Catacora -ministro de Economía desde 2006- a ch’allar con alcohol la ofrenda a la Pachamama por los 10 años de gobierno de Evo Morales, que se celebró el 21 de enero 2016.
Arce en voz baja agradece, rocía el alcohol sobre la ofrenda y de repente el fuego lo cubre hasta la cabeza. Asustado y con el pelo chamuscado se aleja.
"¡Mal presagio es!, ¡mala señal!, ¡tiene que ch’allarse!”, le recomiendan. Arce obedece.
Quien diría que diez meses después la predicción se cumplió. En octubre pasado, el ministro Arce Catacora se vio envuelto en un escándalo por la licitación para la adquisición de 33 alfombras persas para el nuevo edificio del Ministerio de Economía. El caso fue cerrado después de la destitución de funcionarios.
Sin embargo, el primer ministro de Morales que se vio involucrado en presuntos actos de corrupción fue el padre de la actual senadora del Movimiento Al Socialismo (MAS) Adriana Salvatierra. Hugo Salvatierra, exministro de Desarrollo Rural, en 2006 fue acusado por la desaparición de tractores y maquinarias que debían ser adjudicadas a los pueblos campesinos e indígenas afectados por desastres naturales. El caso no avanzó.
Luego, en 2007, el exministro de Obras Públicas Salvador Ric también se vio envuelto en un escándalo. Fue acusado de adjudicarse 10.000 hectáreas de tierras del Estado y de adjudicar ilegalmente cinco obras.
Un año después, se registró el polémico caso de los 33 camiones que involucró al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. En 2008, el convoy, con mercadería valuada en 1,2 millones de dólares, sobrepasó un puesto de control aduanero, con autorización del ministro Quintana, de acuerdo a la versión de César López, exjefe aduanero y otrora "amigo íntimo” del ministro.
Años después, Julia Ramos y Nemesia Achacollo, ambas exministras de Desarrollo Rural, fueron acusadas y procesadas por el polémico caso Fondo Indígena, que registró un daño económico al Estado de casi 200 millones de bolivianos. Achacollo está detenida en el penal de Miraflores y Ramos en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes de la ciudad de La Paz.
Arce en voz baja agradece, rocía el alcohol sobre la ofrenda y de repente el fuego lo cubre hasta la cabeza. Asustado y con el pelo chamuscado se aleja.
"¡Mal presagio es!, ¡mala señal!, ¡tiene que ch’allarse!”, le recomiendan. Arce obedece.
Quien diría que diez meses después la predicción se cumplió. En octubre pasado, el ministro Arce Catacora se vio envuelto en un escándalo por la licitación para la adquisición de 33 alfombras persas para el nuevo edificio del Ministerio de Economía. El caso fue cerrado después de la destitución de funcionarios.
Sin embargo, el primer ministro de Morales que se vio involucrado en presuntos actos de corrupción fue el padre de la actual senadora del Movimiento Al Socialismo (MAS) Adriana Salvatierra. Hugo Salvatierra, exministro de Desarrollo Rural, en 2006 fue acusado por la desaparición de tractores y maquinarias que debían ser adjudicadas a los pueblos campesinos e indígenas afectados por desastres naturales. El caso no avanzó.
Luego, en 2007, el exministro de Obras Públicas Salvador Ric también se vio envuelto en un escándalo. Fue acusado de adjudicarse 10.000 hectáreas de tierras del Estado y de adjudicar ilegalmente cinco obras.
Un año después, se registró el polémico caso de los 33 camiones que involucró al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana. En 2008, el convoy, con mercadería valuada en 1,2 millones de dólares, sobrepasó un puesto de control aduanero, con autorización del ministro Quintana, de acuerdo a la versión de César López, exjefe aduanero y otrora "amigo íntimo” del ministro.
Años después, Julia Ramos y Nemesia Achacollo, ambas exministras de Desarrollo Rural, fueron acusadas y procesadas por el polémico caso Fondo Indígena, que registró un daño económico al Estado de casi 200 millones de bolivianos. Achacollo está detenida en el penal de Miraflores y Ramos en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes de la ciudad de La Paz.
sábado, 21 de enero de 2017
Oscar Ortiz: una década perdida bajo el gobierno del MAS
Una década de oportunidades perdidas, que encamina a Bolivia a una crisis económica, es el resultado de un análisis pormenorizado de la situación económica del país bajo el Gobierno del MAS efectuado por el senador Oscar Ortiz, del Movimiento Demócrata Social, que establece, con datos del oficialismo, el crecimiento de la deuda pública, crecimiento desmedido del gasto corriente, caída de reservas internacionales, déficit fiscal y comercial, y caída de ingresos por hidrocarburos en los últimos 11 años.
“Tuvimos los mayores ingresos de la historia económica nacional y, sin embargo, no supieron sembrar el gas, no supieron diversificar la economía y no supieron mejorar lo que la población más necesita: salud, educación y fuentes de empleo estables”, señaló el parlamentario opositor.
Además, con datos oficiales y cuadros estadísticos, Ortiz apuntó que el país está en camino a una crisis económica.
En este sentido, el endeudamiento público, que suma la deuda interna, la deuda externa y lo que el Banco Central ha prestado a las empresas públicas, supera los 19.000 millones de dólares, explicó.
“Además tenemos dos déficits para este año: uno en materia comercial, es decir la diferencia entre exportaciones e importaciones, que seguramente a finales de 2017 superará los mil millones de dólares, y un déficit fiscal programado de más de 3.000 millones de dólares”, indicó el legislador.
Los datos del análisis son contundentes. Las reservas internacionales registran una caída desde los 15.123 millones de dólares en 2014, a $us 10.081 millones en 2016; mientras la caída de los ingresos por hidrocarburos registra -63%, de 15.602 millones de Bolivianos en 2014 a Bs 5.730 millones para 2017.
Según Ortiz, esto configura una situación muy preocupante para el país y por ello el presidente Evo Morales no debería seguir hablando sólo del pasado, sino de lo que hará en los tres años que le quedan de gestión, ya que si el Gobierno continúa con una agenda política, que apenas busca cómo seguir en el poder, claramente el país no resolverá sus problemas económicos y Bolivia entrará en una crisis muy seria.
“Estamos camino a una crisis económica, que el Gobierno no quiere ver. A mediano y largo plazo tendremos un problema muy serio: los ingresos están cayendo, las fuentes de empleo se están perdiendo y no hemos mejorado las necesidades más básicas de la población. No creo que haya nada que festejar. Este Gobierno está contaminado por la corrupción y ha despilfarrado en política la mayor parte de los ingresos extraordinarios que tuvo Bolivia” concluyó el senador de oposición.
“Tuvimos los mayores ingresos de la historia económica nacional y, sin embargo, no supieron sembrar el gas, no supieron diversificar la economía y no supieron mejorar lo que la población más necesita: salud, educación y fuentes de empleo estables”, señaló el parlamentario opositor.
Además, con datos oficiales y cuadros estadísticos, Ortiz apuntó que el país está en camino a una crisis económica.
En este sentido, el endeudamiento público, que suma la deuda interna, la deuda externa y lo que el Banco Central ha prestado a las empresas públicas, supera los 19.000 millones de dólares, explicó.
“Además tenemos dos déficits para este año: uno en materia comercial, es decir la diferencia entre exportaciones e importaciones, que seguramente a finales de 2017 superará los mil millones de dólares, y un déficit fiscal programado de más de 3.000 millones de dólares”, indicó el legislador.
Los datos del análisis son contundentes. Las reservas internacionales registran una caída desde los 15.123 millones de dólares en 2014, a $us 10.081 millones en 2016; mientras la caída de los ingresos por hidrocarburos registra -63%, de 15.602 millones de Bolivianos en 2014 a Bs 5.730 millones para 2017.
Según Ortiz, esto configura una situación muy preocupante para el país y por ello el presidente Evo Morales no debería seguir hablando sólo del pasado, sino de lo que hará en los tres años que le quedan de gestión, ya que si el Gobierno continúa con una agenda política, que apenas busca cómo seguir en el poder, claramente el país no resolverá sus problemas económicos y Bolivia entrará en una crisis muy seria.
“Estamos camino a una crisis económica, que el Gobierno no quiere ver. A mediano y largo plazo tendremos un problema muy serio: los ingresos están cayendo, las fuentes de empleo se están perdiendo y no hemos mejorado las necesidades más básicas de la población. No creo que haya nada que festejar. Este Gobierno está contaminado por la corrupción y ha despilfarrado en política la mayor parte de los ingresos extraordinarios que tuvo Bolivia” concluyó el senador de oposición.
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